Vida ashkenazí en Turquía - Intelecto Hebreo

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31/03/2017
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Vida ashkenazí en Turquía

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Vida ashkenazí en Turquía


Por: Max Dániel

Estos son algunos apuntes de la existencia de una de las ramas del judaísmo, a raíz de los hallazgos arqueológicos en la ciudad de Anatolia, donde diferentes objetos con antigüedad aproximada del siglo IV, demuestran el establecimiento de la comunidad judía en Turquía.
Los residentes judíos en Turquía representaban tranquilidad para el Imperio Otomano, ya que durante los siglos XIV y XV ayudaron a la liberación de la opresión bizantina. Más tarde judíos perseguidos en España, Baviera y en otras regiones, llegaron al Imperio bajo un sistema de libertad garantizada y hospitalidad del sultán Bayaceto II (1480-1512), floreciendo la vida religiosa en Constantinopla, e incluso la edición de libros con temática judía en la región.
En aquella época la Sra. Gracia Méndez (1510-1569), judía nacida en Portugal, ganó notoriedad abriendo caminos ilegales para aquellos judíos que huían de la Península Ibérica. Fue tal su popularidad y simpatía con las autoridades del Imperio, que el sultán intentó salvar de la Inquisición a aquellos que se encontraban encarcelados en Ancona, Italia.
Durante el siglo XIV comenzó la historia de la comunidad ashkenazí, después de que Ludvig, rey de Baviera, expulsara a los judíos que se establecieron entonces en ciudades como Galipolis, Ankara y Drinapol. Por los registros existentes se sabe que en aquella época el rabino Sarfati, invitó a vivir dentro del Imperio Otomano, a los judíos que residían en Francia, Alemania y bajo la monarquía Austro-Húngara, pues había condiciones para que pudieran vivir en paz y con prosperidad.
A mediados del siglo XVII, cuando Bodgan Hmelnyickj dirigió la rebelión de cosacos y tártaros contra el régimen polaco, las primeras víctimas fueron los judíos, reportándose muertes en más de diez mil. Aquellos que sobrevivieron recibieron la ayuda monetaria de la comunidad turca, sobre todo para intentar liberar a aquellos que fueron llevados como esclavos por los eslavos.
A mediados del siglo XIX, durante la guerra de Crimea, cuatrocientas familias judías que vivían en la Península de Kerch, se establecieron en Constantinopla adquiriendo la nacionalidad turca a finales de ese siglo; los judíos ashkenazim jugaron un papel importante en el comercio entre la monarquía Austro-Húngara y el Imperio Otomano y efectivamente muchos que llegaron a radicar en esa ciudad, se beneficiaron por los privilegios que se les otorgaba a los extranjeros.
Invitados por los judíos originarios de Hungría, llegó proveniente de Novograd en 1900, el rabino David Marcus, quien hizo mucha labor por la enseñanza y las actividades culturales. En 1914, dicho rabino fundó una escuela superior que dio servicio -antes de la Primera Guerra Mundial- a muchos judíos de Constantinopla y sus alrededores.
Después de la primera conflagración mundial el Imperio Otomano se derrumbó y surgió en 1923 el movimiento hacia una república turca encabezado por Kemal Ataturk. A su triunfo, la capital cambió de sede a la ciudad de Ankara y Constantinopla recibió el nombre oficial de Estambul. El nuevo régimen evolucionó rápidamente separando el Estado de la religión y provisionalmente prohibió las escuelas religiosas, gravando además con diferentes impuestos a la comunidad judía.
En nombre de la modernidad, Ataturk llamó a varios profesores e investigadores judíos, por lo que Turquía volvió a tener -aunque pequeña- una nueva migración que incluía a algunos perseguidos de los países europeos.
Recientemente los 800 judíos ashkenazim que radican en Turquía, festejaron en Estambul el primer centenario del Templo Yukesakaldrim, construido por el arquitecto veneciano GJ. Cornaro. En la actualidad viven en Turquía aproximadamente 25000 judíos, de ellos la gran mayoría vive en Estambul y Esmirna y pocos en Ankara y Burna. En dichas ciudades existen varias sinagogas, escuelas, hospitales y diferentes instituciones culturales.
En Turquía existen varias publicaciones comunitarias internas, una en ladino y las demás en turco; además se nombra a un rabino jefe de las comunidades judías que representa oficialmente a ellas ante las autoridades. Un dato curioso es el hecho que desde 1948 más de 60,000 judíos han emigrado a Israel.
Para concluir, deseo comentar un dato histórico que se refiere a una de las 17 sinagogas existentes en Estambul la famosa de Ahrida que data del siglo XV, se caracteriza por un reloj de barco, que según los historiadores evoca y conmemora la llegada a Turquía en la barca de Noah, de los emigrantes de España. No obstante que dicha sinagoga se incendió en el siglo XVII, fue reconstruida por el sultán.

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