Raoul Wallenberg - Intelecto Hebreo

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31/03/2017
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Raoul Wallenberg

Etapa Electónica 1

Raoul Wallenberg
El ángel del rescate en el Holocausto


Por: Nissim Mansur

Esta historia comienza el 4 de agosto de 1912, en que nace en el seno de una familia luterana. Su padre Per Wallenberg destacado profesor de neurología en Suecia, falleció tres meses antes de su nacimiento por cáncer, siendo para su joven madre (21 años de edad) una verdadera tragedia, que pudo superar gracias al apoyo recibido por la familia de su marido quienes formaban parte de la alta aristocracia en ese país y habían logrado ser banqueros y brillantes diplomáticos.
En 1936 Raoul hace su primer viaje a Palestina en donde lo conmueve la intensa persecución que se hacía a los refugiados víctimas del nazismo. Por esas mismas fechas conoce en Suecia a Koloman Lauer, judío dueño de un negocio importante "The Central European Trading Co.", compañía a la que ingresa Raoul seis meses después como socio minoritario y posteriormente ocupa el puesto de Director Internacional de la misma.
Ya para 1944 los problemas de antisemitismo en Budapest, capital de Hungría, llegaban a su punto máximo de violencia y desesperación, por lo que Raoul Wallenberg fue llamado por el Comité Judío, del cual uno de sus miembros era su socio en la compañía, para solicitarle viajara a Budapest y tratara de facilitar la salida al mayor número de judíos que vivían en Hungría.
Al llegar Wallenberg como diplomático a Budapest en julio de 1944, ya habían sido deportados hacia otros países más de 437,000 personas, incluyendo niños; por lo que de inmediato trabajó en la misión encomendada desde Suecia otorgando pasaportes suecos a la mayoría de los judíos que lo solicitaban. Dicho pasaporte en esos tiempos era la diferencia entre la vida y la muerte, por lo que en sus oficinas trabajaban aproximadamente 250 personas de ambos sexos casi las 24 horas del día. Raoul tan sólo se permitía tener escasas cuatro horas de sueño.
En la etapa de la guerra en que se dieron estos salvamentos, ya los nazis estaban perdiendo la conflagración, por lo que les urgía acortar el tiempo para concluir la "solución final", por lo que Adolf Eichmann daba órdenes estrictas para cumplirse en el menor tiempo posible y dar así un golpe mortal a los judíos que aún permanecían en Hungría.
Por esas fechas en una noche los nazis se dedicaron a arrestos masivos y saqueos en casas e instituciones judías. Al darse cuenta de los hechos, Wallenberg tomó una bicicleta y logró con la rapidez que lo distinguía liberar a todos los judíos que estaban en proceso de traslado. Para fines del '44 Hungría ya no disponía de trenes, por lo que los traslados de prisioneros judíos se hacían a pie hasta llegar a la frontera con Austria, en donde había trenes esperándolos para llevarlos a los campos de exterminio.
Wallenberg y sus colaboradores continuamente recorrían las 120 millas que distaban entre Budapest y la frontera para llevar a los prisioneros comida, medicinas, cobertores y lo más importante, el mayor número de pasaportes suecos con los que serían liberados.
En esas marchas encontraba cadáveres de personas que habían sido asesinadas, otros congelados, algunos colgados en los árboles o bien cuerpos flotando en el Danubio, de suicidas que ya no desearon continuar con sus pesares.
Joni Mosser, judío presencial manifiesta que al enterarse Wallenberg de que en un día 800 judíos serían mandados a los campos de concentración, rápidamente se trasladó en auto el lugar donde los tenían, llamando a gritos a aquellas personas que tuvieran nacionalidad sueca, pidiéndoles levantaran su mano. Mientras sus ayudantes se metían al grupo de prisioneros para motivar a la gente a que todos levantaran la mano. Ese día logró salvar a muchos judíos.
La señora Yvonne Singer, actualmente radicada en Toronto, Canadá, afirma que Raoul Wallenberg tuvo mucho que ver en su nacimiento, pues sus padres Tibor y Agnes Van Dor, quienes trabajaban para Raoul no pudieron ingresar al hospital de Budapest, pues no aceptaban a judíos, por lo que Wallenberg los llevó a un médico particular que atendió a su madre.
Testigos afirman también que Wallenberg asistió a una cena cuyo principal invitado era Adolf Eichmann. Raoul a propósito empezó una discusión sobre el nazismo y sin miramientos le hizo ver a Eichmann la gran derrota que se vislumbraba para Alemania. Eichmann le contestó: "Reconozco Her Wallenberg que tiene usted razón, personalmente nunca he creído en el nazismo como tal, pero me ha dado poder y riqueza... sé que mi vida llegará pronto a su fin y mis aviones ya no traerán desde París vino y mujeres. Mis caballos, mis perros, mis lujosas oficinas aquí en Budapest pronto serán tomadas por los rusos y yo como oficial de la SS, seré fusilado, por lo que la única causa de mi actual proceder es la esperanza de mantenerme algún tiempo más en esta bella ciudad".
Efectivamente la entrada del ejército ruso se produjo en breve, como también se produjo la desaparición de este valiente diplomático que se dice fue detenido por los servicios de inteligencia rusos la NKVD, acusado de ser espía de los Estados Unidos e Inglaterra, no obstante que no existían pruebas que demostraran su culpabilidad.
Desde su detención por los rusos hasta la fecha de hoy han pasado 55 años, por lo que si estuviera vivo tendría en la actualidad 89 años. En todos esos años varios políticos y personalidades científicas han apelado al gobierno ruso para recabar alguna información sobre su paradero, pues por algunas declaraciones confidenciales de unos prisioneros en Rusia, afirmaban que hasta 1990 se sabía que Wallenberg estaba vivo.
La esperanza de rastrear el resto de su historia para capitular en debida forma la vida de este extraordinario ser humano continúa y mientras esto sucede desde 1948 hasta 1997, se le han otorgado varios honores como la develación de una estatua en el parque público de St. George en Budapest donde se ve a un hombre luchando con una serpiente.
En Israel se plantó un árbol en su honor en la Avenida de los Justos en Yad Vashem; en 1980 fue nombrado por la Judaic Heritage Society, hombre del año y en 1986 se le concede la ciudadanía israelí. Canadá lo nombra ciudadano honorario en 1985 y Estados Unidos lo honra en varias ocasiones: En 1981 como ciudadano honorario de los Estados Unidos, distinción que solamente fue otorgada con anterioridad a Winston Churchill; asimismo en 1985 se publica un documental que comprende todas sus hazañas y que fue mostrado al público en toda la unión americana; en Glen Cove, N.Y. se devela una estatua igual a la primera y se lanza un timbre postal en 1997 con la imagen de él, siguiendo el ejemplo de Israel.

Que D-os bendiga a Raoul Wallenberg
y a todos los gentiles que ayudaron
a nuestro pueblo a salvar sus vidas
en la Segunda Guerra Mundial.


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