Museos judíos en Europa - Intelecto Hebreo

Son las:
28/06/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Museos judíos en Europa

Etapa Electónica 1

Museos judíos en Europa


Por: Peter Katz

De la mano del renacimiento y el florecimiento de las comunidades judías en Europa occidental y central -fenómeno sobre el que ya reporté en Foro- han aparecido Museos Judíos, resurgidos después de la destrucción en prácticamente todas las capitales europeas con alguna población judía. Todos los museos judíos, de antes de la Segunda Guerra Mundial en donde éstos existían, con excepción de Praga y Budapest, fueron saqueados y destruidos por los alemanes durante la ocupación.
Como una ironía de la historia, es interesante anotar, que los mismos alemanes durante la segunda conflagración quisieron establecer en Praga, hoy República Checa, un Museo sobre la Raza Desaparecida. Siguiendo instrucciones de Himmler y Heydrich, ambos jefes de la SS. Mientras deportaban a los judíos de Bohemia y Moravia, los alemanes acarrearon de sinagogas destruidas objetos rituales sacros a tres bodegas centrales, en las que fueron convertidas en tres sinagogas de Praga; por ese motivo escaparon de ser destruidas para ser utilizadas como bodegas. Estas colecciones sobrevivieron el Holocausto. Son sobre todo Sifrei Tora, mantos, rimorim, cortinas de Oren-Kadoshim, ricamente bordados, objetos de plata grabados, candelabros, copas de kidush y otros objetos rituales. El proyectado Museo nunca se realizó. Praga fue liberada por los rusos en 1945.
Los primeros museos judíos aparecieron en Europa apenas en el Siglo XIX. Antes de la emancipación establecer un Museo Judío, abierto al público, hubiera sido impensable. Básicamente por lo expresado en Éxodo capítulo 20 que trata de los diez mandamientos, que dice: "No harás imágenes de mí, ni de cosas parecidas en la tierra, en los cielos ni en los mares, ni te inclinarás ante ellas. (Éxodo 20:4,5). D-os creó al hombre a su imagen y
semejanza. No había pintores, ni escultores judíos. Estos aparecieron con la Haskala, en los Siglos XIX y XX.
Había otro problema. Los objetos rituales eran conceptuados para su uso en sinagogas y en hogares judíos. Para eso fueron creados. No para ser exhibidos en público. Eran Kadosh, sagrados. La sola noción de coleccionar estos objetos para mostrarlos a no judíos, era totalmente ajena a la mentalidad de las comunidades judías de la época. Hubo que realizar la separación, Lehavdil be kidusha, de su función sacra a una profana y secular histórica. Separar lo sagrado de lo profano. Para los artesanos que crearon estos objetos fue una Mitzva, una Hidur Mitzva. Ahora se pretendía exhibirlos en museos, donde las podían ver todo el mundo.
Parece ser que fue en 1878, durante la Exposition Universelle en el Trocadero en París, donde se instaló un Pabellón de Arte Judío, hecho posible por Isaac Strauss quien prestó para la ocasión su propia colección judaica. Strauss era Chef d'Orquestre y amigo personal de Napoleón III. Su colección era importante. En las últimas décadas del Siglo XIX, se pusieron de moda las exposiciones internacionales, lo exótico en el arte y tal vez por esa razón, hubo interés para conocer algo poco conocido y diferente. Esta colección, muy importante se encuentra hoy en el Museo de Cluny, en París.
En 1895 se estableció un Museo en Viena, formado por varias colecciones privadas y la de una Sociedad para preservar y coleccionar objetos de arte y monumentos funerarios judíos. En 1897, se formó en Frankfurt una "Sociedad para la preservación de tumbas con valor artístico (Matzevot) pero nunca llegó a ser museo abierto al público.
En los Estados Unidos de Norteamérica, existe desde 1889 una Sección de Judaica en la Smithsonian Institution. Museo Nacional. Este museo judío es muy importante y heredero de muchas colecciones particulares, de judíos americanos, que le fueron legadas.

El museo de arte judío más antiguo en Israel es el Museo Bezalel, fundado por Boris Schatz nacido en Lituania en 1903. El Museo de Historia Judía más completo es el Israel Museum en Jerusalem. En Tel Aviv existe el Museo de Arte Nacional y desde luego el Beth Hakwutzot que es grande, muy completo y rico en contenido como museo etnológico sobre los judíos en la Diáspora. En la misma ciudad de Tel Aviv, tamén existe el museo arqueológico Eretz.
Últimamente han aparecido nuevamente más museos judíos en Europa. En Praga se en el cementerio judío conservado más an de Europa; al lado se encuentra la Altneushul sinagoga que data del Siglo XIII. Reparti en antiguos edificios de la comunidad, sina y de la Jevra Kadisha, todos en el com barrio judío. Allí están exhibidos los obje acumulados por los alemanes, que ya mené antes y que iban a servirles para hacer un museo, que nunca se hizo.
En Viena existe un museo judío, Judisches Museum en el antiguo Palais Eskeles, que data del Siglo XVIII, cedido para la municipalidad. Lo interesante de este museo es que sólo exhibe una pequeña colección permanente. Los otros salones están dedicados a exposicio mutantes. Hace dos años exhibieron las in de físicos judíos austríacos (1860-1938), eran hechos desconocidos para los visi Lámparas de filamento, motores, turbi etc. Tuvo tanto éxito, que en lugar de los seis meses proyectados, la exposición se prolonó durante todo un año.
En Berlín se está terminando un imponen Museo del Holocausto, diseñado por el Arqui Daniel Liebeskind, quien se trasladó desde Inglaterra hace dos años a la capital alemana para supervisar personalmente su construcción. Jun a este museo, habrá otro sobre la "Historia de los Judíos alemanes" albergada en un edificio del Siglo XIX, que se salvó de la destrucción de esta ciudad en 1945. El museo está construido en un terreno de doce mil metros cuadrados.
En Frankfurt existe un Museo Judío. Tra sobre todo de la historia medieval de la comu de esta ciudad. Está situado en la ribera del Rhín. El edificio está bien restaurado y era uno de los palacios particulares de la familia Rothschild.
En París se inauguró recientemente un "Museo de Arte e Historia del Judaísmo". Está en un edificio en el Barrio del Marais, completa renovado por el Departamento de Cultura de la ciudad. El Hotel Saint Aignan, fue cons en 1650. Muestra la herencia cultural de los judíos desde su llegada a Francia. Ochocien años de historia judía en Francia, desde la época romana. Contiene mucha pintura y escul También está exhibido el original del De promulgado por Napoleón sobre la Emanón de los judíos. El decreto sobre la recreaón del Sanhedrin. Un ejemplar del artículo Jaccuse de Emile Zola y muchos otros documen importantes, de esta antigua comunidad.
En Amsterdam hay un Museo Judío so la Resistencia durante la ocupación alemana y sobre el Holocausto. La casa en la que vivía Ana Frank, está convertida en museo.
En Florencia existe un Museo de Judaica, sobre todo de objetos rituales y de interesantes fotografías del antiguo Ghetto que existió en esta ciudad toscana, hasta el Resurgimiento en 1870, año en el que el Ghetto fue destruido.
En Londres, la antigua Sinagoga Españo Bevis Marks, construida en 1701, fue convertida en museo. Situada en el antiguo barrio judío de Whitechapel. Es un museo muy rico en objetos rituales. Los primeros judíos que llegaron a Inglaterra era sefaraditas. Los ashkenazim llegaron mucho más tarde.
En Budapest, el museo judío, se encuen junto al Templo Mayor de la Dohany-Utza. Muestra básicamente objetos rituales, pero tiene objetos muy antiguos desde el Siglo XVII hasta la época actual. Tanto el edificio del museo como la sinagoga, han sido completamente renovados. El Nagy-Templom es el de mayor capacidad en Europa, con capacidad de tres mil ochocientas personas sentadas.
En Basilea, se encuentra uno de los mu judíos más recatados y poco conocidos, pero muy bien dotado de objetos rituales. Data de prin del Siglo XX. La presencia judía en la Feón Helvética se remonta al Siglo XVII.
En Atenas existe también un Museo Juío que fue inaugurado en 1990. Tiene una sala importante sobre la Comunidad de Salónica. También de otras comunidades en las islas grie y en el antiguo Imperio Otomano.
Los museos judíos son importantes como imagen de la historia de nuestro pueblo, para el público no judío. Es importante para desvanecer concepciones generalizadas y erróneas sobre los judíos. Además satisface la curiosidad normal y sana de conocer más sobre nosotros mismos y sobre nuestra historia.


Regreso al contenido | Regreso al menu principal