Las Minas de Cobre de Bor y un Poeta - Intelecto Hebreo

Son las:
28/06/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Las Minas de Cobre de Bor y un Poeta

Etapa Electónica 1
Las Minas de Cobre de Bor y un Poeta
Por: Max Dániel
Un trágico acontecimiento de la Segunda Guerra Mundial que es poco conocido y que tiene escasa difusión, fueron los trabajos forzados a los que fueron condenados entre 1943 y 1944, más de 6,000 judíos húngaros en las minas de cobre de Bor en Serbia, ocupada entonces por los nazis. En la mayoría de las publicaciones mundiales que tratan de los acontecimientos de esa época, apenas hay breves referencias de esos nefastos sucesos. El cruel y despiadado trato que los nazis húngaros y alemanes impusieron a sus prisioneros que trabajaron como esclavos en condiciones inhumanas, apenas fue mencionado en los medios hablados y escritos.

El estoicismo duró un año y medio. Su final también fue inenarrablemente sangriento ya que en 1944 y debido al asedio ruso, los nazis evacuaron precipitadamente la región, llevando a sus cautivos de regreso a Hungría, en una marcha de la muerte, donde cientos de ellos murieron en trágicas circunstancias. El régimen nazi de Szálasi no impidió que los sobrevivientes fueran llevados a campos de concentración por los alemanes para ser esclavizados y exterminados.

Uno de esos prisioneros fue Radnóti Miklós quien es considerado como uno de los mejores poetas de las Letras Húngaras de la primera mitad del siglo XX y uno de los autores que mejor han sabido reflejar en sus versos, el horror, el dolor y el sufrimiento provocado por la persecución nazi desatada contra el pueblo judío. Radnóti Miklós resistió los trabajos forzados en Bor y la subsecuente marcha de la muerte, pero sucumbió, víctima de la furia aniquiladora del nazismo en un campo de concentración en 1944. Pero sus poemas fueron preservados hasta el día de hoy.

Su obra, antes del martirio incluye "El canto de los Nuevos Pastores" (1931) que fue disfrutada sólo por un selecto grupo de amigos del joven escritor de Budapest debido a que de inmediato fue confiscada por las autoridades políticas y eclesiásticas de Hungría, ya que la calificaron de escandalosa, contraria a la religión católica e instigadora a la rebelión.

En 1935 se casó con su novia Fanni y un año después publicó sus poemas en el libro "Camino Condenado a Muerte" en los cuales anunciaba ya sus presentimientos de un sombrío y aterrador futuro. El dolor y la angustia habrían de caracterizar el resto de su producción literaria. Todos sus poemas posteriores a 1940 reflejaban su temor a una muerte inminente y al horror y sufrimiento que preveía para él y para sus correligionarios, solo por el hecho de su origen judío.

Estos aterradores presentimientos empezaron a convertirse en realidad a partir de 1941, cuando el desventurado poeta fue incorporado por la fuerza al denominado "Servicio Obligatorio de Trabajo" y enviado primeramente a Ucrania y poco después a las minas de cobre en Bor (Yugoslavia). Allí, al igual que sus miles de compañeros en desgracia, sufrió terribles vejaciones, amenazas, penosas condiciones de vida, crueles e inhumanas imposiciones de trabajos forzados de día y de noche en la mina, sin ver el sol en meses.

Obligado a caminar en la Marcha de la Muerte (1944) con destino a un campo de concentración en el Oeste, fue testigo de cómo los nazis de las SS, eliminaban sin contemplación alguna a los débiles y enfermos y a todo aquel que desfallecía en la abrumadora jornada. La mayor masacre de prisioneros se efectuó en la localidad Abda, ya en territorio húngaro.

Durante mucho tiempo, la única versión difundida de este capítulo de la SHOA, era la versión de los entonces historiadores yugoslavos, que no reflejaron en sus descripciones las terribles condiciones por las que padecieron más de seis mil judíos húngaros junto a otros dos mil feligreses de la religión Testigos de Jehová. Quedaron muy pocos testimonios, escritos o narrados, de este fatal episodio por lo que historiadores alemanes, ingleses e israelíes se han referido escasamente a esta trágica historia, pero la obra de Radnóti Miklós mantiene vigente la memoria de esos mártires.

Regreso al contenido | Regreso al menu principal