La extraña Catedral de Chartres - Intelecto Hebreo

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08/09/2017
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La extraña Catedral de Chartres

Etapa Electónica 1
 
La extraña Catedral de Chartres
 
 
Por: Magdala
 
 
Mucho antes de que los cristianos se establecieran en ese lugar, éste ya era venerado por los galos. Incluso es posible que el nombre de Chartres tenga un origen cultural, ya que podría provenir de los carns, según el nombre dado a los altares de piedra utilizados por los druidas, o de Carnut-Is, que significa "lugar sagrado de los canutos", del nombre de los galos que vivían en la región durante la conquista romana.
 
Antes de la primera iglesia, el lugar estaba ocupado por un templo pagano en el cual se abría un pozo sagrado de unos 33 metros de profundidad. La leyenda afirma que en este pozo, llamado "de los Santos Fuertes", se produjeron los primeros martirios cristianos del lugar. Este pozo se encuentra en la cripta, reconstruida y terminada en diciembre de 1024 por el obispo Fulbert, luego que un primer incendio destruyera la catedral en 1020.
 
Luego la cripta se convirtió en un lugar de oración a una virgen negra llamada Nuestra Señora de Bajo Tierra. Los enfermos de toda Europa concurren con la esperanza de recobrar la salud, ya que se le atribuyen poderes milagrosos a las aguas del pozo. Las autoridades eclesiásticas deciden detener estas prácticas, que consideran supersticiosas: el pozo es clausurado en 1654. Será abierto nuevamente 250 años más tarde.
 
En 1134, un nuevo incendio devasta la catedral. Los trabajos se reanudan. En 1144-1145 es edificado el pórtico real, cuyas estatuas constituyen una obra maestra de la escultura. Sin embargo, un tercer incendio estalla en 1194, destruyendo todo, excepto la fachada y el famoso pórtico real: pero se encuentra intacta, en medio de los escombros, una reliquia preciosa entre todas -el fragmento de la camisa de la virgen... Nuevamente, los trabajos se reinician. En menos de 30 años, sin saber exactamente con qué medios financieros, y bajo la conducción de un hombre del que se ignora el nombre, la gran obra es llevada a cabo: a partir de 1220, la nave y el coro pueden utilizarse para las misas. Es casi un milagro, tomando en cuenta la importancia de los trabajos y el resultado obtenido. Cuarenta años más tarde, el edificio, completamente terminado, es dedicado a María, patrona de Chartres, en presencia de San Luis.
 
La catedral de Chartres es un lugar de culto, pero es también, al igual que la mayoría de las iglesias medievales, un catequismo en imágenes para comprensión de los iletrados. Sus estatuas, sus bajorrelieves, sus 2,600 m2 de vitrales decorados ofrecen un resumen de los conceptos teológicos de ese tiempo así como de la historia del mundo y de la humanidad según los Libros Santos. Se pueden observar ahí los principales acontecimientos ocurridos desde la creación del Universo (Génesis) hasta el advenimiento de Cristo (Nuevo Testamento). Siguen los episodios de la vida de Jesús y los hechos de los primeros santos. Chartres es un libro de piedra destinado a instruir al peregrino.
 
Pero Chartres posee otras particularidades adicionales dignas de ser destacadas. Desconcierta su orientación en dirección al noreste: efectivamente, la mayoría de las iglesias están dirigidas hacia el este, hacia Palestina, cuna del Cristianismo. Esta anomalía se explica por la necesidad de apoyarse en las fundaciones enterradas del antiguo templo pagano, según los historiadores especializados. Pero, de esa forma, la construcción sigue las corrientes telúricas consideradas, desde la época gala, como beneficiosas para el hombre: los influjos magnéticos que se apegan a los accidentes subterráneos (napas freáticas, fallas, etc.). La decoración presenta además características insólitas. Por toda la construcción se observan monogramas, peces o rostros grabados con buril en las piedras, marcas conmovedoras de albañiles anónimos. Curiosamente, por el contrario, algunos temas cristianos fundamentales están ausentes. Entre las ricas esculturas de las fachadas exteriores, no hay una sola representación de la Crucifixión. Esta ausencia, según algunos autores, es la prueba de un vínculo que asocia a los constructores de Chartres con la orden del Temple, acusada de negar la divinidad de Jesús.
 
Incluso los vitrales no escapan totalmente al misterio: ¿qué secreto desconocido permitió obtener los admirables colores de las más bellas vidrieras? y ¿cuál es el verdadero sentido de las figuras trazadas sobre ellas? Los episodios de la historia santa se prestan generalmente para una doble interpretación: literal para el pueblo, esotérica para los iniciados. Ocurre lo mismo con las rosetas, simples motivos decorativos para algunos, representación críptica de los movimientos de la materia bajo la acción del fuego alquímico elemental, para otros.
 
Finalmente, en la decoración de la catedral se tratan temas astrológicos: los signos del zodíaco encuadran la gran escena de la Ascensión sobre el tímpano de la puerta norte, y las personificaciones de las siete artes liberales (las disciplinas intelectuales "nobles" que corresponden a los siete planetas principales reconocidos en la Edad Media) están esculpidas sobre el marco de la puerta sur.
 
Por último, el elemento menos enigmático de la iglesia no es por cierto el "laberinto", un dibujo incrustado en el piso de la nave, formado por once anillos de baldosas negras que se enrollan para trazar un recorrido de más de 260m de largo: el "camino" conduce hasta el centro del laberinto, antaño marcado por una placa de cobre en la que estaba grabado el combate mítico de Teseo con el Minotauro... Tema extraño en una catedral bastante extraña.

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