Fishbein - Intelecto Hebreo

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08/09/2017
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Fishbein

Etapa Electónica 1
Fishbein,
Enemigo de la Charlatanería Médica
Por: Zvi Avigdor, New York, E.U.
Se cumplen ahora 40 años de la publicación de la autobiografía del Dr. Fishbein, un fascinante volumen de 500 páginas que no sólo trata de la extraordinaria vida de este médico, sino que contiene un fondo histórico importante en lo referente a la medicina norteamericana de la primera mitad del siglo XX. Redactada con un gran sentido del humor, el autor la escribió a los ochenta años de edad, hecho que refleja la personalidad del Dr. Fishbein: un emprendedor y luchador incansable hasta el día de su muerte. Como veremos a continuación, este galeno dedicó su vida profesional a combatir la charlatanería médica, tan común en los E. U. y el mundo entero hasta su época. Como resultado de su arduo trabajo, no sólo se crearon leyes para prevenir el engaño a pacientes -causado por mentirosos sin otro afán más que el de enriquecerse- sino que se logró un cambio radical en la mentalidad de las masas, al erradicarse la aceptación tan fácil por ellas de terapias no comprobadas en forma científica. Su trabajo durante más de 60 años, cultivó las semillas para que la gente común tuviera los fundamentos para tener una postura interrogante ante cualquier proposición terapéutica, especialmente proveniente de individuos sin educación médica reconocida. Fue además, durante un cuarto de siglo, Editor Jefe del JAMA (Journal of the American Medical Association-Revista de la Asociación Médica Americana), un acontecimiento que por sí sólo le habría dado un peldaño en los anales de la historia.
Morris Fishbein (1889 -1976) nació en St. Louis, Missouri, E.U., hijo de inmigrantes alemanes judíos. Creció en Indianápolis, siendo su padre un comerciante, importador de artículos de vidrio y porcelana. Éste, al ser amigo y gran admirador de Salomón Schechter (el arquitecto del Movimiento Conservativo Judío norteamericano), alentaba a su hijo a que se volviera rabino de esa secta. Pero Morris admiraba la profesión médica y decidió ser parte de ella. Se graduó del Colegio de Medicina Rush de Chicago en 1912, habiendo pagado sus estudios trabajando como mecanógrafo y tomando parte en óperas como personaje de fondo ("extra"), recibiendo 50 centavos por función. En este tiempo, fue contribuyente de artículos en la revista Menorah de la comunidad judía de Indianápolis y en el Bnei Brith News (Noticias de la organización Bnei Brith); asimismo mostró interés en la investigación médica, publicando varios artículos en esa área.
Siendo estudiante de medicina, nuestro personaje respondió a un anuncio del Dr. Hektoen, el patólogo de su facultad, solicitando ayuda mecanográfica. Con el tiempo, ambos entablaron una relación estrecha y Morris se convirtió en su "secretario particular", escribiendo sus reportes de tejidos patológicos y descripciones forenses. Asimismo tomaba dictado de artículos médicos, ya que Hektoen era colaborador de la revista JAMA. Fishbein lo impresionó por la manera al ayudarle en el pulimento de esos trabajos, mostrando talentos excepcionales para la redacción de escritos médicos.
Sin interrumpir estas labores extra-curriculares, Fishbein hizo su internado en el Hospital de Infectología Durand de Chicago y se le aceptó para la Residencia en pediatría en el Michael Reese Hospital de la misma ciudad; pero poco antes de comenzarla, ocurrió algo que cambiaría su destino: sucede que el asistente del Editor de JAMA (cuya sede se encuentra en Chicago) muere y el Dr. Hektoen recomienda a nuestro personaje para suplirlo. Así, en 1913 toma el puesto de "Assistant Editor" de JAMA, un trabajo de tiempo completo que en un principio Morris planeó "tomar sólo por unos cuantos meses mientras se encontraba al suplente". Pero encajó en forma tan extraordinaria, que terminó trabajando allí durante 37 años: como asistente de editor durante 12, y luego como ya mencionamos, como Editor Jefe durante los próximos 25. Cabe mencionar que en el voto general de la Asociación Americana de Medicina para el puesto de Editor Jefe (1925), Morris no ganó; pero ese mismo día salió a la luz que muchos miembros decidieron no votar por él debido a su religión. Se reunió a los votantes de nuevo y se les informó que habría un segundo voto. Se les exhortó a que consideraran solamente los méritos de los candidatos, independientemente de su origen o fé. Fue entonces que el Dr. Fishbein obtuvo la mayoría.
Durante el cuarto de siglo que fungió como Editor Jefe de JAMA, el Dr. Fishbein se convirtió en el portavoz norteamericano más prominente de la profesión y obtuvo fama como autoridad preponderante en lo referente a las materias médicas.
Volviendo a su autobiografía, Fishbein cuenta en ella que en su juventud quedó afectado por dos sucesos: el primero, el ver a un señor parado en su carreta en la calle vendiendo "aceite de víbora" quien aseguraba a los transeúntes que era cura ideal para el reumatismo. Sus ventas ese día fueron muy exitosas, pues el público se esperanzaba al escucharlo exclamar: "siendo la víbora un reptil tan flexible, ¡si hay algo que una persona con artritis reumatoide necesita, es flexibilidad!" pero obviamente jamás resultaba mejoría alguna en los afectados. La segunda, el observar en las calles a las víctimas de los crueles tratamientos empíricos contra el cáncer, por medio de parches cáusticos aplicados por individuos sin preparación médica alguna, dejando a los afectados con mutilaciones dolorosas y sin mejoramiento en lo más mínimo. "Me di cuenta, que la gente tiende a participar en tratamientos jamás comprobados". En su libro, el Dr. Fishbein dedica un capítulo entero a enumerar las batallas -todas triunfantes- que sostuvo a través de los años, contra decenas de individuos y ciertos "laboratorios" que proclamaban tener soluciones milagrosas para diversos padecimientos con sus "medicamentos" y/o "terapias". Hizo eso por medio de escritos en su revista y dando conferencias nacionales, denunciando tales reclamos. Durante su carrera profesional, dio un promedio de 200 conferencias al año con ese fin. Como represalia, tanto Fishbein como su revista JAMA, fueron demandados por difamación en múltiples ocasiones, pero jamás perdieron un caso. Al revés, muchos farsantes terminaron inclusive siendo encarcelados por causar daños, y varios laboratorios tuvieron que declararse en bancarrota por no poder vender más sus productos inútiles. En el año de 1932 escribió La Charlatanería en la Curación, libro que abrió los ojos a millones de personas.
El Dr. Fishbein fue un fructífero autor de libros. Siendo el Manual de Terapia su primero en 1915, terminó publicando 22 (entre ellos la famosa Enciclopedia Familiar de la Medicina y la Salud que vendió millones de copias al ser traducida a varios idiomas) y fue editor de otros 15.
Morris se dedicó también, incansablemente, a escribir temas de medicina para el público en general. Siempre dijo que quería ser recordado como aquel que dio al ciudadano, su derecho de adquirir conocimientos médicos fundamentales; para tal fin, escribió artículos para decenas de revistas en la Unión Americana, incluyendo el Reader's Digest. En 1961, fundó el Medical World News, primer periódico en la historia para doctores tratando noticias medicas ocurrentes en el mundo entero.
Su ímpetu en apoyar estudios postmortem (hechos en la sala de autopsia con el objeto de demostrar o negar terapias utilizadas por los enfermos), tuvo la resultante que en 1964, la ciudad de Chicago, en su honor, nombrara su morgue "Instituto de Medicina Forense Morris Fishbein".
De igual manera se distinguió como historiador médico. Escribió el libro History of the American Medical Association y en 1970 fundó el "Centro Fishbein para el Estudio de la Historia de la Ciencia y la Medicina" en la universidad de Chicago, hoy institución de renombre internacional.
Hoy día, su vocación como editor es considerada como inigualable, volviéndose su libro El Escrito Medico: Su Técnica y Arte, el clásico en esa rama. Fishbein fue dotado pues era capaz de leer hasta 2000 palabras por minuto, recordando el contenido de ellas. Así, como editor de JAMA, leía él solo, todos y cada uno de los 3000 manuscritos que se le mandaban anualmente, seleccionando 500 para publicación. Y si fuera poco, era ocasionalmente invitado a editar otras revistas tal como es el caso del Jornal of Infectaos Deseases.
Finalmente, el Dr. Fishbein luchó ardua y continuamente contra los intentos de socializar la medicina en su país. Como ejemplo, cuando el presidente Roosevelt propuso la "federalización" de los servicios médicos, nuestro personaje ridiculizó de inmediato la idea y no descansó hasta abortarla. Creía que la práctica de la medicina era sólo exitosa como resultado de incentivos existentes en un sistema de pago por consulta, ("fee for service"): En sus propias palabras: "Debido a la naturaleza de la medicina, esta es practicada como un arte y una ciencia sin ninguna referencia a horas de trabajo o alguna fórmula fija para su administración. Debemos decidir si queremos dejar la medicina como una profesión o volverla un oficio". Sus esfuerzos resultaron en que la revista Time colocara su fotografía en la portada de su edición del 21 de junio de 1937 (figura) con una entrevista en su sección de medicina. Hoy día los historiadores médicos bromean que Fishbein debe estar "volcándose en su tumba" por los cambios recientes de tipo remunerativo en la medicina norteamericana.
Fishbein; un personaje genial que al darse cuenta de la susceptibilidad y vulnerabilidad que los enfermos muestran a la charlatanería, hizo de su vida una cruzada personal contra ella. Su lucha contra farsantes y curanderos fue cardinal para la desaparición, casi completa en el mundo occidental, de las supersticiones e intervenciones empíricas tan en boga hasta mediados del siglo XX. Hoy día, por ejemplo, al escuchar los "resultados milagrosos" atribuidos a la ingesta de la uña de gato, no permitimos ser engatusados tan fácilmente. Tal escepticismo médico fue el legado más importante de Morris
Fishbein.
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