Entrevista a Eva Uchmany - Copiar - Intelecto Hebreo

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31/03/2017
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Entrevista a Eva Uchmany - Copiar

Condensados

Eva Uchmany


Por: Colaboradores

A esta querida y participante colaboradora en la vida de nuestra revista, le hicimos una entrevista en el convivio acostumbrado de todos los meses. Ella ha estado con nosotros desde más de siete años y ha sido nuestra asesora directa en temas históricos; ha publicado también en "Foro" interesantes artículos sobre cultura india, de la que es una experta en usos y costumbres, que ha actualizado y reforzado con constantes viajes a la región. Mujer de amplia cultura y sólidos principios, en esta entrevista nos relata una parte de su interesante vida.

Sobreviviente al Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, habiendo sido recogida por una institución que se dedicó al cuidado de los niños y jóvenes sobrevivientes, siendo aún adolescente emigra a Israel en el año de 1947 y se establece en el kibutz Dan, en la frontera con la Galilea. Dados los tiempos que se vivían -víspera de la Independencia de Israel- es entrenada como comando de defensa. En el mismo kibutz tuvo la oportunidad de tomar varios cursos de cultura general y ayudaba a la integración a la vida del país de nuevos inmigrantes, siendo su labor cotidiana la de pastoreo de ovejas y recolección de leche.
En esa época donde trató a varios judíos orientales, creció en ella el interés por comprender su cultura, algo que le pareció muy interesante pues la de ella era netamente occidental y en ese entonces es la que predominaba en el crecimiento del nuevo estado, ya que en los principales puestos de dirección y a diversos niveles, los ashkenazim eran los que más influían.

Esa experiencia con otras culturas, le dio la pauta para acercarse a la Historia y a la Antropología; deseaba saber y ver más a la humanidad, con una óptica carente de prejuicios. Afortunadamente tuvo un madrij (guía) que por las noches les leía varios pasajes filosóficos, de donde conoció a los griegos y demás culturas antiguas, algo que la impulsó todavía más hacia lo que años después, sería su profesión.
Después de varios años de trabajo y preparación autodidacta, ingresó a la Universidad Hebrea de Jerusalem, donde cursó Historia y Pedagogía. Se dio cuenta que la Pedagogía no le gustaba, por lo que derivó su preparación a Filosofía, Literatura e Historia. En ese periodo de su vida tuvo grandes maestros que ella considera verdaderos genios y que habían recibido varios premios internacionales, que le dieron un enfoque de Historia intelectual maravillosa, introduciéndola en el romanticismo y mesianismo del siglo XIX.
Llega a México con una pequeña beca para estudiar español y conseguir un doctorado. Al principio pensó sobre un tema europeo, pero después le nació la idea de tratar un tema diferente. Se entusiasmó por la historia de México y decidió hacer algo sobre las culturas indígenas para lo cual estudió el maya y el náhuatl. Se doctoró en cultura precolombina y colonial, intitulando la tesis "La conquista de México, choque de dos culturas".
Trabajando en el Archivo General de la Nación, encontró un enorme acervo sobre la Inquisición y los judíos de México en la época colonial. Individuos que llegaron con la conquista y cuyas huellas se prolongan hasta fines del siglo XVII. Tema del que ha publicado varios libros y trabajos, amén de haberlo tratado en infinidad de foros nacionales y del extranjero.
Su enorme inquietud y fuerza de trabajo -una vez radicada en México- ha podido publicar 43 trabajos de investigación, 39 de difusión, entre ellos cuatro libros y sigue trabajando en la UNAM y en proyectos de nuevas ediciones.
Se casó, se divorció y tiene una maravillosa hija ya casada con un magnífico yerno, pareja que le ha dado la satisfacción de procrear tres nietas. Considera que su vida ha sido muy satisfactoria y que le encanta lo que su profesión le ha dado y le seguirá dando, sobre todo un conocimiento amplio de la humanidad.
C. Lemberger.- Siempre me ha impresionado el enorme bagage de conocimientos que tienes y tu integración a grandes instituciones de cultura en México. Siendo tú una persona -porque te conocemos- bastante crítica, esta forma de ser ¿no te ha ocasionado dificultades?
E.U.- Creo que en la vida cotidiana soy especialmente muy tolerante, pero creo que a nivel de principios y de instituciones, uno tiene que ver las cosas en blanco y negro. Tal vez busque yo una perfección humana que no existe. Pero así soy y creo que no cambiaré.
J. Kaminer.- Según dijiste trabajaste en las mahavarot, que se dedicaban a integrar a los recién llegados a Israel. ¿Cuál fue tu experiencia con respecto a la discriminación que muchos de ellos sufrieron, precisamente por esa diferencia de culturas?
E.U.- Era una vida sumamente difícil por el choque cultural y pienso que era un proceso muy acelerado que no respetaba muchas cosas valiosas que ellos traían. Pero así fue -yo ayudé en lo que pude con un poco más de comprensión- y afortunadamente se pudieron integrar a la vida del país.
J. Contente.- Ya que tienes una experiencia a nivel mundial en historia y sociología, desearía saber tu punto de vista sobre ese choque -que podríamos llamar cultural o religioso- de las comunidades judías en México, sobre todo en estos tiempos en que los contrastes se han venido acentuando.
E.U.- No soy profeta para decirte que va a pasar, pero la historia nos enseña que somos un pueblo de extremismos. Quizá esto haya sido nuestra tragedia en el pasado y espero que no lo será en el futuro. Los extremismos, ya sean a la derecha o a la izquierda, o si lo prefieren el ortodoxismo por un lado y el conservadurismo o reformismo por el otro es un fenómeno negativo, pero que la historia nos reporta ha existido desde la fundación del Estado de Israel. Debemos diferenciar entre religión-estado y religión-personal. No nos debemos sentir salvadores y debemos ser tolerantes y conscientes de los derechos de los demás, pues las consecuencias pueden ser graves.

Pienso en particular, que la religión debe estar separada del estado en cualquier parte del mundo;
como lograrlo en el caso de Israel, se antoja difícil por el momento,
para lo cual hay que estudiar a muchos países que ya lo han hecho.






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