Entrevista a David Ross - Copiar - Intelecto Hebreo

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01/08/2017
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Entrevista a David Ross - Copiar

Condensados

David Ross


Por: Colaboradores "Foro"

La portada de "Foro" de hace dos meses (Lic. Jacobo Zabludovsky) fue resultado de un trabajo muy profesional de uno de nuestros más queridos colaboradores; por consiguiente y debido al éxito que tuvo, decidimos dar a conocer sus puntos de vista e inquietudes de tan difícil técnica-arte que viene siendo el retrato y fotografía profesional. Sirve este preámbulo para reafirmar públicamente nuestro agradecimiento a David.


Hay dos maneras de hacer este tipo de entrevistas grupales a nuestros amigos que colaboran en "Foro"; a veces iniciamos directamente con preguntas y respuestas (como en esta ocasión) y en otras, dejamos que el entrevistado haga una exposición de su quehacer y personalidad, para después llegar a la sección de preguntas.
Por tal motivo les doy la bienvenida y le concedo a David la palabra, aclarando a nuestro público lector, que a los que asistimos al desayuno nos sorprendió el decorado tan especial que previamente el entrevistado realizó, llenándonos de imágenes bellas y retratos fotográficos con expresiones verdaderamente interesantes.
David Ross.- Realmente no sé por donde empezar y según tengo entendido los norteamericanos suelen empezar una alocución con un chiste y los japoneses con una disculpa. Entonces yo les doy una disculpa por no traerles un chiste. Simplemente me abro a las interrogantes que ustedes tengan y yo trataré con brevedad de darles una respuesta.
J. Contente.- David: ¿A la fotografía y en este caso a tu especialidad del retrato, lo consideras una técnica o un arte?
DR.- La fotografía como el arte, es una manifestación sensible de la existencia. El fotógrafo a través de ella, fundamentalmente tiene la obligación de comunicar. Para que esa comunicación sea objetiva y directa, también tiene que ser vendedora. Tiene que contener cuatro etapas como son la atención, el interés, deseo y acción, que un cliente, aunque no lo diga, espera del producto final. En mi caso yo amplío esos factores o etapas a: interés, belleza, ambientación y entusiasmo, sobre todo convencimiento al final.
A tu pregunta te puedo decir que la fotografía tiene una parte técnica y otra artística. Cuando se conjugan los principios de estas disciplinas, nos da riqueza, entretenimiento, así como otra dimensión y placer sentimental.
E. Rivera.- Sé que eres ingeniero, profesión que requiere mucha exactitud. ¿Tu carrera ha influenciado en tu profesión de retratista y fotógrafo industrial?
DR.- Una educación formal como la que yo tuve, esencialmente técnica, me permitió muy rápidamente los elementos y técnicas fotográficas, pero el aspecto artístico creo yo que no se aprende en una universidad, sino que se desarrolla. En pocas palabras el que no nace artista, no puede por muchos estudios que haga, ser un buen artista. Yo tuve un gran amigo y fotógrafo que decía que "si no se tiene un buen ojo, probablemente se llegue a algunas ramas de la fotografía, mas no se puede llegar a ser un buen fotógrafo". Pienso que la respuesta que tenemos los fotógrafos profesionales para saber si es uno bueno o no, es el juicio que el público hace de nuestra obra.
D. Motóla.- Después de haber retratado a tantas personalidades del mundo político actual ¿crees que la fama no cambiará tu forma de ser que conocemos, de un hombre, sencillo, amable y amistoso?
DR.- Quiero platicarles el sentimiento que yo tengo. Les cuento que ya puedo pasarme todos los altos, pues tengo algunas fotografías en donde aparezco con las personas que tú dices, incluso algunas cartas de reconocimiento a mi labor. Pero ya en serio, no siento que haya tenido trascendencia o influencia en mi forma de ser; lo que si puedo manifestar es que he sentido muchas satisfacciones.
J. Kaminer.- ¿Cómo nació en tí el desear ser fotógrafo?
DR.- Pienso que el fotógrafo nació antes que el ingeniero, porque siempre estuve acompañado de una cámara. Recuerdo que mi cuñado en un viaje a Japón me trajo mi primera cámara profesional. Antes de eso debo confesar que en la escuela me dedicaba a hacer mis acordeones en fotografía, poniendo en un pizarrón todo lo concerniente a las respuestas probables de un examen, lo fotografiaba y sacaba una reducción, la cual me llenaba de valor, pero como seguramente a ustedes también les pasaba, nunca se sacaba pues el hecho de hacerlo formaba parte de una buena preparación para el examen.
Como anécdota sobre esto mismo, recuerdo a un maestro en la Facultad de Ingeniería llamado Mariano Pontón, quien descubrió mi técnica para estudiar y pidió que le hiciera una ampliación. El mundo se me vino abajo y pensé que me iban a castigar, pero cuando la presenté me felicitó y la exhibió como una muestra gráfica (por cierto muy completa de un curso que comprendía todo un año). Esta fue mi primera exposición fotográfica.
M. Levinsky.- Por tu profesión has tenido la oportunidad de saludar a grandes políticos y gente famosa. Esto me hace recordar una anécdota del tiempo de Francisco I. Madero: Resulta que una persona durante mucho tiempo insistió en ver al Presidente en Palacio Nacional. Fue tal su persistencia que cansado el secretario de Don Francisco, le comunicó que podría verlo escasamente un minuto. Al otorgarle la audiencia y estar consciente de la condición del tiempo, él le dijo a Don Francisco que sólo deseaba pedirle que cuando pasara por la calle de Plateros hacia Palacio Nacional, el Presidente lo saludara.





El Presidente Madero le pidió le diera su nombre y le prometió que se lo concedería. Efectivamente a la mañana el Sr. Fernández se paró junto a su humilde sastrería y al pasar el Presidente lo saludó causando la admiración de sus vecinos y de las personas que transitaban. Esto bastó para que el hombre al poco tiempo tuviera la mejor clientela y un sonado éxito en su negocio.
J. Contente.- A propósito de la anécdota, a mi me consta que David tiene varias cartas de agradecimiento y reconocimiento por su labor de importantes personalidades; pero si quiero mencionar una en particular de la revista "Foto Zoom", en la cual lo nombran el fotógrafo del año 1994.
D. Motóla.- Desde tu punto de vista ¿cuál es la diferencia más importante entre una pintura y una fotografía?
DR.- Bueno: un pintor normalmente hace su trabajo de acuerdo a lo que se le ocurre, un fotógrafo no. Ahora bien cuando una pintura se parece mucho a una fotografía, pierde su esencia, mientras que cuando una fotografía se parece más a una pintura, aumenta su importancia.
B. Rubinstein.- Yo siento que en tus retratos muestras mucha creación y tienes efectos que un aficionado a la fotografía difícilmente logra ¿cómo haces que tengan ese algo que las hace diferentes?
DR.- Cada fotografía se debe planear en forma distinta. Por ejemplo la fotografía que tienen ustedes a la vista del interior de una mina, me llevó diez horas, porque no sólo hay que llegar al lugar sino que se deben usar técnicas de iluminación muy especiales. Prácticamente con mis luces pinté el fondo que quería lograr; los hombres que aparecen sobre la máquina excavadora, se tomaron con posterioridad, pues son objetivos que se mueven, logrando en conjunto el efecto que yo quise dar y que fue muy apreciado por la compañía que me contrató. Recuerden ustedes que la fotografía industrial la inicié hace 30 años, por lo que la experiencia me ayuda mucho en la realización del concepto que el cliente o uno mismo desea expresar. Actualmente mi trabajo no sólo incluye la toma en sí, sino la impresión de los trabajos por lo que se me contrata, por lo que el negocio se ha ampliado con algunas máquinas de offset y un equipo de mercadotecnia.
S. Krongold.- ¿Sientes algún nerviosismo o recuerdas alguna dificultad al efectuar un retrato de alguna persona distinguida?
DR.- Afortunadamente con el tiempo ya los grandes personajes no me inhiben, aunque si recuerdo por ejemplo, la fotografía que le hice a Rigoberta Manchú, en la que tuve un poco de resistencia, pues según sus ideas o costumbres, la fotografía roba el alma además de que le tiene una aversión muy particular a todos los fotógrafos. Afortunadamente ahí es donde uno la tiene que hacer de buen anfitrión y hasta cierto punto de psicólogo. En algunas ocasiones incluso, no importando a quien fotografíe, me ha tocado ser un poco estricto o exigente.
A.Moussali.- Estuve en una ocasión en la ciudad de Miami y vi la negociación de un retratista profesional. Me llamó mucho la atención su trabajo y le pregunté sobre cuánto costaba. No recuerdo ahora la cantidad exacta, pero me fui de espaldas. En tu caso y sabiendo que eres muy cotizado ¿cuánto cobras por retrato?
DR.- Es muy buena pregunta pero te sugiero pases a mi estudio y ahí hablamos.
J.Contente.- Por experiencia, ya que tuviste la amabilidad de obsequiarme un hermoso retrato, se que tienes una técnica muy especial con la persona que vas a retratar ¿puedes decirnos algo sobre la misma?
DR.- Yo trabajo a la persona hasta que obtengo su expresión básica. La diferencia entre una y otra fotografía es el pensamiento nada más. Prefiero que la persona mire de frente y que su expresión refleje su pensamiento y su auténtica forma de ser. Por eso es que en mis fotografías el cuerpo casi no aparece, sólo el rostro. Las personas que posteriormente ven la fotografía y conocen al fotografiado, mentalmente reconstruyen su dimensión corporal y hasta su lenguaje fisiológico, por ello es que mi fotografía no aburre, pues no entrega al observador algo ya hecho, sino que deja mucho a su imaginación.
Para obtener la expresión básica que para mi es el rostro (ojos y boca) hago que la persona se relaje en base a algunas técnicas sobre la energía del ser humano y además platico con ella de diversos tópicos, accionando mi cámara cuando logro distintas expresiones, hasta llegar a la mejor toma. Con un cliente puedo tomar entre 60 y 80 fotografías, pues no me conformo con una sola expresión. Posteriormente pasan a selección, haciendo a la escogida, algunos retoques que personas especializadas realizan, previo estudio de mi material y sugerencias que les hago.

J.Contente.- Como hemos visto en este desayuno, la materia que David domina es muy interesante además de su amena charla, por lo que nos podríamos pasar todo el día conversando. Yo quisiera remarcar el esfuerzo que él ha hecho hasta llegar a la posición que tiene actualmente, sin olvidar a su estimada esposa Mara, quien forma parte importante en su compañía. Quiero además agradecerle a nombre de todos los aquí presentes, la amistad de ya varios años y apoyo incondicional que ha demostrado a nuestro medio de comunicación.

Muchas gracias David y que sigan los éxitos.







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