Entrevista a Daniel Motola z´l - Copiar - Intelecto Hebreo

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28/06/2017
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Entrevista a Daniel Motola z´l - Copiar

Condensados

Daniel Motóla  z´l


Por: Colaboradores

En esta ocasión la Dirección de este medio decidió entrevistar en el desayuno de trabajo del mes de abril, a un querido colaborador, cuyo origen periodístico fue en la revista "Emet" de la Comunidad Sefaradí, distinguiéndose por su amable trato y cooperación. En el caso de la entrevista con Daniel, él optó por hacer un breve relato de su vida y experiencias y al final contestar las preguntas que sus compañeros le hicieron.

No se porqué Jacobo me escogió para ser el entrevistado el día de hoy. Realmente a mi me da envidia cuando leo la revista "Foro" y veo el dominio que todos ustedes tienen para escribir; yo no tengo esos atributos, por lo que en muchas ocasiones me he preguntado ¿que hago aquí?... Afortunadamente yo mismo me contesto y he llegado a la conclusión de que lo que hago con este grupo es aprender y seguir aprendiendo.
Sobre mi vida les puedo comentar que estudié en el colegio internado Franco Inglés; en aquella época uno de los mejores de la ciudad de México, en donde tuve la oportunidad de conocer a muchachos que más tarde destacarían en varios medios nacionales. Terminando la primaria fui al Instituto Washington donde terminé mi secundaria y desde entonces, tuve la ilusión de estudiar medicina.
Creo yo que mis genes que apuntaban hacia el comercio -que practicaba en las mismas escuelas comprando y revendiendo libros- me traicionaron, y sólo pude realizar el primer año de la facultad, pues comprando y vendiendo artículos que los estudiantes utilizábamos, me empezó a gustar cada día más el dinero; en aquel entonces yo fui uno de los pocos en la facultad que tenía automóvil, producto de mis transacciones comerciales.
Al fracasar por los motivos expuestos en mis estudios, tuve que trabajar en una de las primeras fábricas de vestidos, fundada por mis tíos y mi papá, que se llamó Creaciones Motola. Quiero aclarar que mucho de lo que ahora les narro está plasmado en varios escritos que se han publicado en la revista, por lo que tal vez no aporte nada nuevo.
Pero prosiguiendo con mi historia, les cuento que en una ocasión vino un amigo para pedirme de favor que lo acompañara a la ciudad de Torreón. El propósito del viaje era que él conociera a una muchacha que le estaban proponiendo. Lo acompañé, y el caso es que él no se casó, pero a mi si me gustó Torreón y decidí quedarme, llevándome posteriormente a toda la familia. A los cuatro o cinco años, conocí a la que ahora es mi esposa.
El día que nos casamos coincidió con la fecha de la inauguración del templo sefaradí de las calles de Monterrey en esta ciudad, por lo que mi esposa me comentó que le hubiera gustado que nuestro boda se hubiera celebrado en él, pero como no era tan fácil el transportarse, nos casamos en Torreón con mi promesa de que cuando cumpliéramos 25 años de casados lo haríamos en ese templo. Por varias causas, tampoco pudimos efectuar la ceremonia en las bodas de plata, pero le dije que no se apurara y que a los 50 años lo haríamos.
Gracias a Dios y a la paciencia de mi esposa Eugenia, que muchos la conocen como "La Nena", nos pudimos casar en el templo de Monterrey a los 50 años, cuando el mismo templo cumplía los 50 años de haberse construido
Puedo decirles que nunca he sido rico pero nos hemos dado una vida de reyes y en lo que más he ganado es en la familia, pues tenemos una familia maravillosa que consta de 4 hijos (un hombre y tres mujeres); 13 nietos y 10 bisnietos, en 53 años de casados, por lo que nos sentimos espléndidamente bien, realizados con la misma familia.
Por lo que les cuento, ustedes se podrán imaginar la celebración del Shabat, en la que el mismo número de personas reunidas esta mañana, son pocas comparada con la asistencia que tenemos. Claro está que nos repartimos todos ese tipo de convivencias y fiestas, gracias a que tengo una esposa inteligente que quisiera que abundara en lo que les he dicho.

E. Motóla.- Lo que puedo decirles es que: "como no teníamos nada que heredar, heredamos las fiestas; a una hija le pedí que hiciera Rosh Hashaná, a otra Pésaj y en fin todo lo que celebramos o conmemoramos de nuestra religión. Aclaro que esa distribución no la hice con el fin de no trabajar, sino para que se formara una costumbre, y que cuando ya nosotros no estemos ellos puedan continuar, pues he observado que cuando lamentablemente se mueren los padres ya no se juntan los hermanos, por lo que mis hijos ya practican sus obligaciones dentro de la tradición judía".
D. Motóla.- Acerca de mi trabajo, como ya les comenté siempre he sido un vendedor con vocación. Afortunadamente he tenido mucha suerte y he cultivado muchas amistades.
Por lo que toca a mis colaboraciones escritas, como citó Jacobo al principio yo me inicié en la revista "Emet". Notaba que habían muchas personas muy valiosas que trabajaban como verdaderas hormiguitas en labores sociales, pero que lamentablemente no se les tomaba muy en cuenta, pues tenían años trabajando en lo mismo y en muchos casos no se les daba un reconocimiento público. Debido a esto se me ocurrió empezar con algunas entrevistas para que fueran publicadas y que todos los socios, aunque los conocían, supieran más de ellos, su forma de pensar y sobre todo el porqué se iniciaron en esos trabajos comunitarios.
Afortunadamente mi idea fue bien acogida y muchos me comentaban que había cosas que ignoraban de los entrevistados. También se me ocurrió retomar nuestros dichos y frases en ladino, que ya se estaban perdiendo con la desaparición de las primeras generaciones que emigraron a México. Quiero aclarar que en esa época Jacobo -nuestro Director- fungía ya no como Director de "Emet" sino como asesor de la revista, y desde entonces me daba algunos consejos e ideas para superar mis colaboraciones.
Eso es lo que les puedo decir y repito que sigo aprendiendo de ustedes. Les doy las gracias y estoy a sus órdenes con las preguntas.

J. Contente.- Mi opinión es que Daniel, independientemente de ser un vendedor exitoso, también es un exitoso cabeza de familia. Quisiera agregar también que no sólo se les llama escritores a las personas que hacen artículos de fondo, sino que precisamente los más humanos y sencillos, en muchas ocasiones son los que más trascienden en el gusto del público.
C. Lemberger.-Quiero decirles que siempre me conmovió de Daniel, cuando estuve trabajando en su comunidad, su labor con el grupo Convivencia -con las personas mayores- pues a cualquier hora que se le llamara o proyecto que se iniciara, él siempre estaba con la mejor disposición. Precisamente con sus entrevistas, legó al archivo comunitario muchas cosas valiosas, pues personas a las que entrevistó ya no están con nosotros, más sin embargo ha quedado un recuerdo escrito, para muchos histórico.
A. Djemal.- Realmente yo no quiero preguntar sino sólo hacer un comentario. Yo no se si la señora Motóla tuvo buen gusto en escoger a su marido... lo que sí se es que él sí tuvo muy buen gusto en escoger a su esposa.
S. Krongold.- Daniel en algunas ocasiones ha dicho que no escribe con estilo literario, pero el describir las cosas cotidianas con amenidad e interés también es un género muy importante.
S. Contente.- A mi me impresiona y me admira en Daniel, lo que muchos llaman "sangre liviana". Quisiera preguntarle como le hace para tener ese carácter.
D.M.- Como vendedor que fui, siempre tenía que presentarme con el cliente con la cara sonriente... y eso se me quedó.
E.Shuster.- Realmente con los escritos de Daniel me he identificado mucho. Recuerdo cuando escribió algo sobre los añorados paseos a Chapultepec. Por lo que estoy de acuerdo con Sarita Krongold en que el género que practica es bello e importante.
B. Neuman.- Veo que ustedes son una pareja muy bonita y con muchos años de estar unidos; quisiera preguntarles si no han tenido divergencias o pleitos.
E.M.- Como cualquier matrimonio hemos tenido de todo y creo que el casarse a edad temprana (yo me casé a los 15 teniendo él 21 años) ayuda a acoplarse. Hay personas que dicen que a cierta edad tiene que haber pleitos. Cuando Daniel dejó de trabajar y nos fuimos a vivir a Cuernavaca, en son de broma me programó un horario para pleitos, que afortunadamente casi nunca ocupamos. En definitiva creo que mucho depende del trato y respeto que se den las parejas desde un principio.
A.Moussali.- Quisiera saber si naciste en México y de donde proviene tu familia. Además si es que tus padres te comentaron algo sobre sus países de origen.
D. M.- Sí yo nací en México y mis padres fueron originarios de Turquía de una población llamada Silivría. Mis padres también fueron muy trabajadores y claro también me comentaron su forma de vida y costumbres que tenían, por lo general también alrededor de una familia muy unida.
B.Landau.- Pienso que en todo debe haber una autocrítica. Directamente te pregunto ¿cuál es tu autocrítica?
D. M.- Creo que la más importante es el no haber logrado ser médico cirujano, pues me encantaba. Aunque no pude practicar mi buena mano en la cirugía lo hice en las ventas, por lo que siento, mis muy particulares aspiraciones personales realizadas, además siento la satisfacción de que algunas personas conocidas aprendieron a ser buenos vendedores.
J. Contente.- Agradezco a Daniel y a su esposa el habernos comentado un poco más sobre sus vidas, sobre todo la transmisión de un buen y cálido ejemplo familiar, con buena disposición y magnífico carácter.




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