Entrevista a Bill Landau - Copiar - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Entrevista a Bill Landau - Copiar

Condensados

Bill Landau


Por: Colaboradores

Al entrevistado de este mes tenemos de tratarlo desde los inicios de esta publicación y siempre ha demostrado una actitud positiva de servicio hacia los medios de comunicación y entre sus propios compañeros. Independientemente de su profesión (Doctor en Psicología y Psiquiatría) siempre ha mostrado su presencia y opinión, por cierto respetada, en todos los escenarios comunitarios y conferencias que ha sustentado en diversos foros, llegando a ser incluso, uno de los presidentes más activos de nuestra Asociación de Periodistas y Escritores de México. Bill -como cariñosamente lo llamamos- prefiere no hacer un preámbulo explicativo de su vida, sino contestar directamente las preguntas que todos sus colegas le haremos; he aquí los resultados.

Bill Landau.- Antes que nada muchas gracias a Jacobo y a "Foro" por aparecer detrás de las rejas -perdón- detrás del telón. Supongo que las preguntas que me van a hacer son de gente grande por lo que contestaré sin ninguna cortapisa y en forma directa.
D.Motóla.- En la práctica de tu profesión ¿no sientes que te llegas a involucrar con las personas que te consultan?
BL.- Cuando uno es un poquito más joven, tiende a involucrarse más con las personas, en el sentido de sufrir por ellas. Esto sucede casi siempre en un principio, como en cualquier otra profesión. Me he dado cuenta a lo largo del tiempo que involucrarse más de lo debido no sirve, no sólo en la profesión que ejerzo, porque uno se desgasta energéticamente y realmente es como estar pescando peces con granadas. La posibilidad de separarse un poquito de los problemas o personas, lleva a un análisis más objetivo de la situación. Claro está que hay casos en que uno no puede separarse por completo.


E.Movshovich.- ¿Qué puedes decirnos sobre el fenómeno del jasidismo y el de humanismo, este último que tú tanto pregonas?
BL.- Cuando yo estaba terminando mi especialidad en Estados Unidos de Psicoterapia y Psiquiatría, me interesé mucho por las corrientes filosóficas del existencialismo. Al pasar de los años yo hice la conexión entre el existencialismo filosófico y las bases del judaísmo. Estudié a Marx y a Martin Buber, este último considerado el exponente máximo de la filosofía existencial judía. De ahí entré al tema del jasidismo, que me atrajo, porque era un sistema (Siglo XVIII) desestructurizado en relación a un mundo religioso, especialmente el de los rabinos. Debo confesarte la estructura me molesta, por ello mi interés; aunque con el tiempo cambió y tiene unas estructuras con las que no simpatizo.
Realmente tengo un antagonismo con la estructura rígida de la religión (sobre todo ritos). Vi al jasidismo como una respuesta humanista, pero por lo antes dicho, me incliné por filosofías más libres, en donde podía respirar.
B. Neuman.- Dinos algo sobre tus datos personales.
BL.- Nací en México. Como ustedes saben mis padres siempre estuvieron involucrados en cuestiones comunitarias. En particular mi padre es un conocido periodista, además de activista comunitario. Creo que por la parte paterna no podemos hablar de mucha religiosidad, no así la parte materna, donde tuve un abuelo que incluso fue rabino.
Desde muy chico, recuerdo que pasaba mis vacaciones estudiando con mi abuelo. Realmente no sé que pasó, pues él me enseñaba el judaísmo rabínico (rígido), mas sin embargo sabiendo del tema y habiéndolo vivido, mis relaciones e ideales eran otros no tan rígidos y más abiertos.
Esas realmente fueron mis bases filosóficas, sobre mi educación, la puedo considerar clásica, pues estudié en el Colegio Israelita de México y después en la Facultad de Medicina.
R. Korzenny.- ¿Qué me puedes decir del gran filósofo Ishayau Leibovich?
BL.- A propósito lo acabo de releer. Para él Ben Gurión era el máximo exponente de lo negativo judío, por el contrario Begin era el máximo exponente de lo positivo. El habló entre otras cosas de la malignidad de una ocupación, y creo que tuvo razón. Cuando tuve la oportunidad de pasar un largo tiempo en Israel y habiéndonos tocado la guerra con El Líbano, recuerdo que él pronosticó lo nefasto de la ocupación y lo más importante pronosticó también la intifada. Él pregonó que lo más negativo que le podía pasar al pueblo judío es el hecho de ser ocupante.
En mi estancia en Israel y como yo ya había tratado algunos soldados en los Estados Unidos que venían de Vietnam, los síntomas se repitieron con los soldados israelíes que venían de la guerra de El Líbano. En el caso de Israel se tuvieron que hacer algunas estructuras para el tratamiento de los mismos, muchas de ellas copiadas de los Estados Unidos. Recuérdese que en Israel siempre se tenía el concepto del súper soldado, al igual que en los Estados Unidos antes de Vietnam. Creo que muchas cosas han estado cambiando, incluso los mismos kibutz en donde trabajé. Eso fue una gran experiencia para mí.


B. Rubinstein.- ¿El ser judío ha influido en el modo de aplicar las terapias?
BL.- El psicoanálisis a mi manera de ver, es una actitud subversiva; en otras palabras es una forma de ver las cosas subversiva ¿Por qué?... Pues del momento que se ve más allá de la realidad y tratas de ver que te están diciendo, se llega a una especial estructura de pensamiento. El que llega como paciente a un psicoanálisis, obviamente es que su estructura no funciona. Mi labor como terapeuta es ir más allá de esa estructura. A tu pregunta los cuestionamientos, son básicamente judíos. El judío se ha pasado 2,000 años preguntando y preguntando. Normalmente casi nadie quiere que le muevan el tapete, cosa que llega a molestar, pero no hay que olvidar que el mismo psicoanálisis es una invención judía. El mismo S. Freud dijo que el judaísmo le permitía estar en la oposición y por lo tanto podía ver más objetivamente la fenomenología. Al judío, su calidad de extraño (extranjero) siempre le ha permitido ver más de lo que está pasando y es más, es de los pocos pueblos que se permite cuestionar.


M. Levinsky.- Yo quisiera agregar algo y es que a pesar del genio de Freud, no tuvo la intuición o momento adecuado, cuando sacó su polémico libro sobre Moisés. Recuerden que era la época de los campos de exterminio y creo que esa obra hizo mucho daño, pues afirmaba que Moisés no era judío sino de origen egipcio. Tal vez si lo hubiera editado años después, no hubiera sido tan criticado.
D. Ben Reuven.- Sobre lo mismo les quiero recordar que se han escrito muchos libros sobre Moisés, incluso uno que trata sobre la dinastía de Moisés, por lo que culpar a Freud, no creo que sea justo.
BL.- Deseo hacer una aclaración pertinente, pues S. Freud murió en 1939; "Moisés y el Monoteísmo", fue el último libro que él sacó, pero a principio de los 30's; mucho antes del Holocausto. Es verdad que sí se le criticó y es verdad también que a muchos les gustan los héroes, por lo que Moisés fue el arquetipo de la liberación del pueblo judío. Por su parte Freud era un revolucionario, pero no quería socavar la personalidad y el simbolismo de Moisés, él expuso su idea desde el punto de vista antropológico, si tenía o no razón, nunca lo vamos a saber, lo que sí es una realidad es que movió muchos tapetes y formó muchas llagas.
A. Moussali.- ¿Es cierto que la depresión y el estrés, tienen su origen por un cambio químico del individuo en su cerebro?
BL.- Como todo en la medicina no se puede ver al individuo como una entidad química, hoy se habla de que cualquier alteración del individuo o de grupo, es biopsicosocial. ¿Qué quiere decir? Que hay influencias externas sobre un individuo con una historia particular y que le promueven ciertos elementos neurológicos. Es cierto que en la depresión hay una baja de ciertos elementos neurológicos, pero si solamente se le ve a un individuo como una estructura química, estaríamos perdiendo la dimensión social y la dimensión psicológica. En parte es cierto lo que tú dices, pero no siempre sucede así y es más, no se debe de ver así; si se tiene esa óptica se pierde toda dimensión humanística.
Hoy en día hemos avanzado mucho desde los tiempos de Freud y ahora se toma muy en cuenta la dimensión espiritual que a todos nos hace falta. Si todos los aquí reunidos quieren resolver diversos problemas, llámense de comunidad o de la sociedad en general, este grupo tiene un sentido espiritual, por lo que nos reunimos una vez al mes, reuniones que se reflejan posteriormente en nuestros escritos, es lo que puedo llamar un ejercicio colectivo.
J. Kaminer.- ¿No crees que lo que se ha dado en llamar dentro del judaísmo como "pilpul", es parte de ese ejercicio que ustedes practican en la psicología?
BL.- Desde el punto de vista de la Cábala, el análisis se practica, pero nosotros queremos llegar a algo más, que se puede resumir en la idea de "componer al mundo"; eso también es muy jasídico, pero lo nuestro tiene una dimensión universal y no únicamente religiosa.
V. Sarfati.- La problemática de abandono de hijos o viceversa hacia los padres, que mucho se ha comentado últimamente ¿a qué lo atribuyes?
BL.- Hay que meditar sobre lo que pasa con el ser humano en el umbral del Siglo XXI. Por lo general casi todos dicen que no hay valores, pero no aclaran a que valores se refieren. Pueden ser valores universales como los Diez Mandamientos o pueden ser valores transitorios. Al parecer existe un choque entre valores tradicionales y valores particulares, quedándose el ser humano en una especie de vacío. De ahí -por lo menos desde mi punto de vista- surgen los problemas de drogadicción y alcoholismo, porque estás creando una excitación interna que el mundo no te está dando. Claro está que este tipo de excitaciones son temporales y dañinas. Ese vacío existencial se debe de llenar y pienso que se logrará con el tiempo, aunque no hay que olvidar que hay algunos vacíos no tanto sociales sino muy particulares o familiares, en donde nosotros intervenimos en forma más exitosa, pues los primeros son resultado de nuestra cultura y forma de vida.
H. Neuman.- ¿Cuál crees que sea el futuro del judaísmo a un futuro no muy lejano, sobre todo su juventud?
BL.- La semana pasada mi esposa y yo fuimos a casa de un matrimonio israelí. Nos plantearon una problemática que nunca hubiéramos pensado. Nos manifestaron que en Israel tienen el problema de como judaizar al israelí, problema que realmente es muy serio.
Esto nos está diciendo que existen ciclos en nuestra historia, en otras palabras siempre hay un vaivén en las corrientes filosóficas y conductas de nuestro pueblo. A veces seremos muy religiosos y en ocasiones, sin llegar al ateísmo, llegaremos a ser laicos. Si la pregunta es ¿cómo va a ser un judío en el año 2,070? probablemente será de nuevo un poco de todo con ciertos matices más fuertes de acuerdo a las circunstancias y lugar donde viva, creo que nunca hemos tenido y nunca tendremos una sola línea. Lo importante es lo que el judaísmo siempre ha enfatizado, que en una palabra se puede decir que es el estudio. A mí no me hizo nada mal en mi juventud el estudiar todos los textos religiosos, claro está que uno evoluciona y compara en base a nuevos estudios, por lo mismo pienso que el arma más poderosa de los judíos es el estudio y el conocimiento.
A. Djemal.- ¿Por qué crees que la iglesia católica se opuso al psicoanálisis?
BL.- Como mencioné hace un momento la filosofía del psicoanálisis, es una filosofía básicamente revolucionaria, recuérdese que dije que es una filosofía desestructurizante, de ahí que cualquier sistema que quiere implantar una visión totalizadora del mundo, se siente amenazada por el psicoanálisis. El mismo comunismo soviético prohibió el psicoanálisis, el fascismo alemán también lo hizo, en América Latina en alguna época en Argentina también fue prohibido y así podríamos seguir con varios ejemplos, todos debidos por esa cualidad de análisis y de cuestionamientos que no son compatibles con estructuras monolíticas o dogmáticas.
R. Korzenny.- ¿Qué te dio por estudiar esta especialidad?
BL.- Terminando la carrera de medicina, yo tenía la idea de ser pediatra, pero cuando fuimos a Estados Unidos me llamó la atención la materia electiva de psiquiatría. En ese momento me di cuenta que entendía más del porqué de las cosas, por lo que me decidí a profundizar en ella. Era mi posibilidad de retomar la parte humanista y filosófica que siempre me ha gustado.
V. Sarfati.- ¿Qué quisieras -desde tu punto de vista- que fuera el ideal de la comunidad judía, por lo menos en México? y ¿Qué puedes decirnos de tu esposa Mina, en esta ocasión presente?
BL.- No tengo un ideal de comunidad, lo único que puedo decir es que constantemente se deben de hacer cambios, pues los tiempos no son los mismos ni las problemáticas que se presentan. Pienso que debe haber no sólo una reunión de las cabezas de los diferentes sectores para actualizarse, sino muchas más, con agendas serias y que lleguen a la verdadera base de los problemas. Mi ideal sería una comunidad dinámica.
Me recuerda mi esposa que en una ocasión hubo una especie de seminario en la Kehilá sobre el futuro de la comunidad. La tesis que presenté fue una especie de institución paraguas que abarcara todos los sectores, creo que esto se está llevando a cabo mediante el Comité Central Israelita de México, pero para mi gusto le falta dinamismo y profundidad.
Respecto a Mina puedo decirles que ha sido mi interlocutora constante, en toda esa área de las ideas y de las emociones. Mi casa parece en ocasiones un Vietnam intelectual, pues siempre estoy probando mis ideas con ella y ella y mis hijos también lo hacen conmigo. Creo que es muy importante tener puntos de vista refrescantes en todo lo que uno hace.
J. Contente.- Por último y hablando de estructuras, quisiera preguntarte: ¿Qué tanto -como dices tú- te han movido el tapete tus actividades ya no tanto profesionales sino en el periodismo y la actividad social o comunitaria?
BL.- Como también han escuchado a mi esposa, muchas de las cosas que ella tiene yo no las tengo y viceversa, en otras palabras nos complementamos. De alguna manera siempre he llegado -no sólo con mi esposa- a una especie de compromiso, olvidando los radicalismos. Creo que esa forma de actuar me ha ayudado a que no me muevan tanto el tapete y sólo así se obtienen resultados verdaderamente positivos. Pienso que el periodismo comunitario también tiene que estudiar y analizar, constituyéndose en un elemento de cambio. Creo que la labor que hacemos todos nosotros es muy importante y que la estamos realizando contra viento y marea. Todo en México pienso que está en transición, el judaísmo mexicano también está en transición; dentro de esta transición los periodistas tenemos la obligación de ver lo que está pasando y sobre todo expresarlo a la opinión pública, debemos de ser testigos de nuestro tiempo.







Regreso al contenido | Regreso al menu principal