El Diario que Trascendió*s - Intelecto Hebreo

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28/06/2017
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El Diario que Trascendió*s

Etapa Electónica 1

"Si Dios me da la vida"
Pieza musical presentada
en la obra española
"El Diario de Ana Frank"
(Un Canto a la Vida)
Canta: Isabel Castillo

El Diario que Trascendió


Por: Jacobo Contente

En el mundo de la literatura, si bien es cierto que de meros apuntes o notas han surgido grandes obras de importancia convertidas en libros y que estos son llevados a otras formas de difusión masiva, son realmente pocos los casos de apuntes -de un hombre o mujer- que sin ser pulidos y terminados por su creador, lleguen a un gran éxito literario a escala mundial; mucho menos cuando su autor(a) es joven o niño(a).

De estos últimos rarísimos casos figura el que se originó cuando un matrimonio regala a su hija (el 12 de junio de 1942) un diario de tapas cuadriculadas en su treceavo cumpleaños. La joven escribe ese mismo día en su diario que espera confiárselo todo y que espera le sirva de apoyo. En sus siguientes apuntes, pasa revista a su fiesta de cumpleaños, a sus compañeros de clase y a algunos hechos ocurridos en el liceo judío, y menciona las pocas distracciones que les quedan a los niños judíos en junio de 1942. A principios de julio de ese mismo año, su hermana Margot, de 16 años, recibe una citación para realizar trabajos forzados en Alemania. Sus padres en esos momentos deciden esconderse en los pisos superiores de la casa del fondo de Prinsengracht 263, sede de la empresa que fue de su padre y que a la sazón había transferido a sus colaboradores.



La joven no refleja en su diario los primeros difíciles días de sobrevivencia en el refugio, pero la lectura de varios libros la incita a redactar en él por el mes de septiembre, varias cartas dirigidas a un club de amigas imaginarias, de las que Kitty es su predilecta. Esas cartas a veces un tanto infantiles y exaltadas, contienen alusiones a personas, acertijos y anécdotas, descripciones de sueños, así como apuntes sobre sus lecturas y experiencias en el escondite. También hay dos cartas intercaladas a una amiga real, que ella nunca llegó a enviarle.

A finales de 1942, el diario ya casi no tenía sitio para escribir, por lo que su autora decide escribe sus notas y cartas en una serie de cuadernos que en parte se han perdido, pero en la primavera de 1944, animada por un llamamiento hecho por el ministro Bolkestein desde Inglaterra por la radio clandestina, ella reescribe sus apuntes y cartas con miras a una posterior publicación. El 20 de mayo se dedica con seriedad a esa tarea y en diez semanas alcanza a llenar 324 hojas sueltas.

El 4 de agosto de 1944, los escondidos son delatados y detenidos, pero sus protectores ponen a buen resguardo todos los textos que la joven había escrito. Un año más tarde, estos son entregados a su padre -único sobreviviente de los campos de exterminio, del grupo que se había escondido- de los que hará una selección para la primera edición del diario, que según deseos de la joven desaparecida sería llamado, cuando acabara la guerra, «La Casa de Atrás». No cabe duda que la influencia del padre -hombre culto- transformó el orden y hasta suprimió algunos pasajes muy íntimos de la joven o de la familia, dejando intactos los escritos, que según su opinión, eran fundamentales y que reflejaban la personalidad y destreza literaria que su hija adquirió en base a sus numerosas lecturas, imaginación y gran observación; actitud del progenitor que en diversas ocasiones le fue criticado. Debido ello, y con un consecuente criterio más amplio, el mismo padre amplió en subsecuentes ediciones el contenido del libro con nuevos apuntes originales de la joven autora.



El padre fallece en agosto de 1980, tras haber conseguido que el diario y su hija, se convirtieran en un importante símbolo del holocausto, a los que muchos simpatizantes de corrientes extremas de derecha lo consideran un obstáculo. Su testimonio particular de la persecución de los judíos y su muerte en un campo de concentración, impiden en gran parte y hasta la fecha, la rehabilitación del nacionalsocialismo.

La negación de la autenticidad del diario, después de infinidad de juicios y artículos periodísticos, fue aclarada en definitiva hasta diciembre de 1998, cuando un juzgado de Amsterdam prohíbe cualquier cuestionamiento público de la autenticidad, confirmando que el Diario de Ana Frank es auténtico, y que cualquier contravención será penalizada con una multa de 25,000 florines holandeses.



Con toda seguridad se puede afirmar, que si el diario de Ana publicado por su padre Otto Frank, no hubiera tocado a las puertas de la conciencia humana, no se hubiera traducido a más de 50 idiomas en 60 países, no se hubiera llevado a teatros, cines y televisión en sus respectivas versiones, el mundo no sería el mismo; no obstante su enorme trascendencia el trabajo de los escritores que tratan -a diversas escalas y edades- de abatir la intolerancia y procurar el entendimiento, es todavía enorme, pero el ejemplo de una afligida y encerrada escritora en ciernes y el titánico trabajo de un padre, quedan como un legado valioso de una época en que el mundo de los adultos había enloquecido, y sin embargo, la tierna fuerza de las palabras escritas de una joven, no quedaron tan solo en esa «casa de atrás» - hoy convertida en museo- donde al menos obtuvo un refugio temporal para transmitir a todo el mundo, su existencia, su pensar y sus más profundos sentimientos de adolescente.

1.- Diario y cuadernos que se convertirían en uno de los libros más leídos del mundo.
2.- Interior del Diario en donde también pega toda clase de imágenes.
3.-Radio clandestina donde se enteró del llamamiento para compilar diarios de ciudadanos para la posteridad.
4.- «Cuando el reloj da las 8:30» título de uno de sus textos.
5.- Resultó ser una muchacha totalmente distinta de la hija que había conocido. Otto Frank.
6.- En 1955 se estrena con mucho éxito la obra teatral y en 1959, se realiza la adaptación cinematográfica.
7.- Tras la primera edición holandesa de 1500 ejemplares, denominada "La Casa de Atrás" se traduce a más de 50 lenguas bajo el título «El Diario de Ana Frank».


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