¿Por qué murió Stefan Lux? - Intelecto Hebreo

Son las:
31/03/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

¿Por qué murió Stefan Lux?

Etapa Electónica 1

¿Por qué murió Stefan Lux?


Por: Bedrich Steiner

En ese momento de aquel entonces, hablaba en la tribuna un delegado español ante la Sociedad de las Naciones en Ginebra, Suiza. Se oye un gran estruendo, un disparo enmedio de la confusión y estupor de todos los presentes, por lo que se interrumpe la sesión.

Esto sucedió hace 65 años (el 3 de julio de 1936) y los testigos relatan el hecho de la siguiente manera:
Dentro del discurso que en forma simultánea se estaba haciendo del delegado de España, repentinamente se levantó un hombre de entre los asientos destinados a la prensa. Sostenía un revólver y gritó: «Esto es mi último acto» disparándose de inmediato. Mientras el hombre es llevado al hospital más cercano de Ginebra, la policía trata de averiguar sobre su identidad y los motivos del suicida.

Se trataba del periodista, hombre de teatro y cinematografía de nombre Stefan Lux. Nació en Viena el 11 de noviembre de 1888 y su padre fue un destacado notario en Malacky, una pequeña ciudad cerca de Bratislava y Viena, hoy perteneciente a la República Eslovaca. Sus primeros estudios los realizó en Bratislava y después cursó Derecho en Pest, hoy Budapest; pero no le gustó por lo que abandonó los estudios, atraído por el periodismo, teatro, literatura y la cinematografía.

En la Primera Guerra Mundial fue herido en dos ocasiones y como muchos otros se enfermó de tifoidea. Después de la conflagración radicó en Berlín en donde trabajó como dramaturgo. Con el ascenso de Hitler al poder se refugió en Checoslovaquia por el temor de terminar en algún campo de concentración como otros intelectuales. Posteriormente vivió en Praga donde escribió para diferentes periódicos e intentó formar un teatro de cámara judío.

Según sus amigos vivió modestamente y se preocupó por las necesidades de su familia. Era una persona equilibrada y tranquila y como otros tantos emigrantes, sintió que debía hacer algo para advertir y sacudir la conciencia del mundo frente al peligro del fascismo. Lamentablemente la mayor parte de los países democráticos se mostraban indecisos y nunca hicieron algo para protestar e impedir la violencia y brutalidad empleada contra los judíos en Alemania.

Stefan Lux, por más esfuerzos que hacía se lamentaba y frustrado con sus acciones frente a la apatía de todo el mundo, decidió sacrificarse para alzar por última vez su voz en el preciso momento cuando la Sociedad de las Naciones discutía interminablemente y sin resultados, la agresión que había sufrido Etiopía de parte del ejército italiano; esto era el signo final de su desesperación.

Sus acciones, artículos y cartas que había escrito a estadistas, jefes de estado, políticos y lectores en general no habían dado resultado y desafortunadamente solamente parte de este trabajo se recopiló después de su muerte. La mayoría de sus misivas iban dirigidas al rey de Inglaterra Eduardo VIII, al secretario general de la Sociedad de las Naciones (hoy ONU) y secretarios de relaciones exteriores como Antony Eden de Inglaterra y Maximov Litvinov de la URSS. La mayor parte de sus escritos si se encontraron, pues fueron publicados en periódicos como Manchester, Times, Prager Presse y otros, señalando la imperiosa necesidad de formar una alianza de naciones para hacer frente a los crímenes del nazismo.

En la noche del mismo día muere Stefan Lux a consecuencia de hemorragias internas. En su cuerpo se encontró aparte de la bala suicida, un segundo proyectil que no había podido ser extraído y que recibió durante la Primera Guerra Mundial. El sepelio se efectuó en un cementerio judío de Ginebra y frente al féretro se encontraba el gran rabino M.S. Polyakov además de varios periodistas acreditados en la Sociedad de Naciones.

La resonancia del acto de Stefan Lux fue grande, no solamente en Suiza sino en casi todos los países del mundo que contaban con organizaciones internacionales. Sobre ese mismo hecho y en el mismo año de su muerte el escritor Arnold Hahn dio a conocer un pequeño libro intitulado «¿Por qué murió Stefan Lux?» su vida, obras y últimas cartas.

Lux fue probablemente uno de los últimos ejemplos vivientes de aquella época, quienes en aras de sus ideas y convicciones fueron capaces de sacrificar su propia vida.

A pesar de que no estamos de acuerdo con la autodestrucción de cualquier persona, admiramos su coraje y recordamos su sacrificio, en uno de los momentos más cruciales en que el mundo se encontraba, ciego a las atrocidades que la falta de unión y criterio de las naciones le depararía.


Regreso al contenido | Regreso al menu principal