¿Era Napoleón sionista? - Intelecto Hebreo

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31/03/2017
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¿Era Napoleón sionista?

Etapa Electónica 1
¿Era Napoleón sionista?
 
Por: Max Bery
 
En el transcurso de su campaña de Egipto, Napoleón llega a Alejandría en marzo de 1798 y publica una proclamación instituyendo un consejo de los judíos de Egipto y una función de gran sacerdote. Espera ocupar San Juan de Acre, llegar hasta Jerusalén y lanzar otra proclamación, llamando a la creación en Palestina de un Estado judío independiente, antes de conquistar Damasco. Los ingleses llamados a rescatar a los turcos le hacen retroceder. No llega a Jerusalén.

El texto de su " Proclamación a la nación judía" que debía tener como fecha el 20 de abril de 1799 del Cuartel General de Jerusalén no se publicará. Primer texto "sionista", al mismo tiempo que una reflexión sobre la emancipación de todos los pueblos, merece ser comentado por que anuncia algo radicalmente nuevo para los dos siglos próximos.

"Bonaparte, comandante en jefe de los ejércitos de la República francesa en África y Asia a los herederos legítimos de la Palestina israelita, nación única que las conquistas y las tiranías pudieron, durante los miles de años, privar de su tierra ancestral, pero no de su nombre ni de su existencia nacional. Exiliados, ¡levantaos en la alegría! Esta guerra, sin precedente en la historia, se está llevando a cabo para la propia defensa de una nación cuyas tierras se consideraban por sus enemigos como una presa ofrecida para su desmantelamiento. Ahora esta nación se está vengando de dos mil años de ignominia… La providencia me ha llamado aquí con un joven ejército guiado por la justicia y acompañado por la victoria. Mi cuartel general está en Jerusalén y, en unos cuantos días estaré en Damasco, cuya cercanía ya no constituye un peligro para la ciudad de David. Herederos legítimos de la Palestina la Gran Nación “Francia, que no trafica con los hombres ni con los países, como los que han vendido sus ancestros a todos los pueblos, no os llama a conquistar su patrimonio. ¡No! les pide solamente tomen lo que ella ya conquistó, y con nuestro apoyo y nuestra autorización, de seguir dueños de esta tierra y de guardarla a pesar de sus adversarios. ¡Levantaos! Enseñen que todo el poderío de sus opresores no pudo aniquilar el valor de estos héroes que podrían hacer honor a Esparta y a Roma. Enseñen que dos mil años de esclavitud no pudieron ahogar este valor. ¡Apuraos! Es el momento, que tal vez no regresará de aquí a mil años, de reclamar la restauración de sus derechos civiles, de su lugar entre los pueblos del mundo. Tienen derecho a una existencia política como nación entre las naciones”.

De lanzarla públicamente esta proclamación probablemente no habría tenido eco: El regreso a Sión no era una prioridad judía de la época. 
Sin embargo no se necesitaron “mil años” solamente 
ciento cuarenta y nueva para la oportunidad de tal regreso.

 
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