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01/08/2017
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EI inicio de la ilustración en México

Etapa Electónica 1
 EI inicio de la ilustración en México
La Expedición Botánica a Nueva España
 
 
Por: José Kaminer y Antonio Elizalde
 
"La ilustración es el resurgir del hombre de su
minoría de edad" Manuel Kant 1784
 
 
Un periodo que se denomina de un contexto intelectual no debe de recluirse dentro demarcaciones cronológicas fijas. De alguna manera la ilustración empezó con el renacimiento.
 
En el siglo XVIII se introdujo en nuestro país la ciencia moderna y uno de los contribuyentes es Martín de Sessé y Lacasta nacido en Baraguas, localidad oscense, después de varios años de servir como médico en diferentes navíos y guarniciones que maniobraban en las Antillas acabó estableciéndose en la ciudad de México. Tuvo la idea de proyectar una expedición para aplicarse sobre la historia natural del virreinato de la Nueva España.
 
En agosto del año 1788 de Sessé propuso al virrey Juan Vicente de Güemes, segundo conde de Revillagigedo (1789-1794) un plan ambicioso para conducir una expedición a su territorio y el establecimiento de un jardín botánico. Esta expedición serviría para estudiar la naturaleza e impulsar la enseñanza de las ciencias en el virreinato así como para actualizar los conocimientos.
 
El objetivo principal de la expedición era seguir la tarea realizada por quien fuera el médico real del rey Felipe II, Francisco Hernández de Toledo que durante el año de 1570 estudió la flora americana.
 
Sessé fue nombrado director de la que fue oficialmente denominada Real Expedición Botánica a la Nueva España que incluía a Vicente Cervantes como experto en botánica. Otros participantes fueron el anatomista José Longinos Matines, los farmacéuticos Jaime Senseve y Juan del Castillo, acompañados de dos jóvenes pintores, Vicente de la Cerda y Atanasio Echeverría y Godoy, de la Academia de San Carlos, que ayudarían en las tareas de documentación. La finalidad de la expedición sería la de estudiar en el plazo de cinco años (1787-1803) la fauna, flora, minerales, accidentes geográficos y costumbres para lo que viajarían por todo el territorio.
 
La llegada de los españoles a México fue recibida con ciertas desconfianzas por los científicos locales que no veían bien los aires reformistas y novedosos que venían de la metrópoli. Así, Cervantes mantuvo una fuerte polémica con Alzate, uno de los sabios locales que no aceptaba el método de clasificación botánica de Linneo que ya era usado por los españoles. Cervantes se propuso divulgar las nuevas ideas por lo que tradujo el Tratado de Química de Lavoisier y de esta forma unir dos importantes ramas de la ciencia: la Botánica y la Química. Las rivalidades entre Alzate y Cervantes terminaron por zanjarse y pronto iniciaron una fructífera colaboración.
 
Después de su arribo a la Nueva España, los espa­ñoles de la Real Expedición pasaron su primer año en busca de un lugar apropiado para establecer un jardín botánico en la capital mexicana. También se organiza­ron clases para los primeros alumnos de la Cátedra de Botánica.
 
Por estos conductos se introdujo a México el co­nocimiento científico de los vegetales según el sistema de Linneo (1707-1778), auténtico producto del Siglo de las Lu­ces. Bajo este sistema Martín Sessé y José Mariano Mociño (1757-1778) dieron a conocer al mundo científico las nume­rosísimas plantas mexicanas contenidas en su publicación. "Los autores aclaran que las propiedades médicas de algu­nos de los vegetales que ellos refieren, no son producto de investigaciones personales sino que están tomadas de la obra de Francisco Hernández o de la "Palestra Farmacéutica Chimico-Galénica" de Félix Palacios, que entonces era como la Biblia para los boti­carios.
 

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